Este proyecto experimental tiene como punto de partida la dificultad para valorar económicamente la obra de arte. La subjetividad y la ausencia de parámetros en los que apoyarse complica la tarea del artista, que nunca sabrá con exactitud el precio que debe poner a su obra. Además, la existencia de un mercado del arte que funciona como cualquier otro hace que en ocasiones prime la especulación ante la empatía real con la obra o el autor.

THE TRUEQUE EXPERIMENT consiste en un intercambio directo de obra original entre Ana Cubas y artistas de diversas disciplinas sin que entre en juego el dinero y, por tanto, el mercado. Como resultado de esta iniciativa el trabajo trocado adquiere un valor que trasciende lo meramente económico y recupera así la importancia del valor afectivo.